
La decisión de realizar el Festival de la Salsa, con un diseño adecuado a la situación actual del país, responde a la gran aceptación que tiene este evento en amplios sectores de público y a la voluntad del gobierno cubano de garantizar ofertas recreativas para la población, ajustadas a las posibilidades objetivas que en cada momento existan para respaldar la programación cultural.
En este sentido, los líderes y demás integrantes de las principales orquestas de música popular bailable cubanas han manifestado su interés en mantener estas jornadas de concierto como una oferta recreativa especial para el público capitalino.
Se trata, por otra parte, de un evento autofinanciado, que no implica gastos del presupuesto estatal y que generará utilidades en moneda nacional y en divisas para actores económicos estatales y no estatales.
El Festival de la Salsa destaca además por su posicionamiento internacional, lo que se confirma en esta nueva edición con más de 600 turistas extranjeros confirmados, quienes permanecerán en Cuba una semana o más y disfrutarán de varios destinos turísticos, además de participar en los conciertos.
Atendiendo a la situación actual, se ha hecho un rediseño del evento, cuyo programa se reducirá de cuatro noches a tres: viernes 27 y sábado 28 de febrero y domingo 1ro. de marzo y se han trasladado los conciertos de su sede habitual en el Club 500 a la Estación Cultural de Línea y 18, con lo cual se disminuyen notablemente los costos de producción y se facilita el acceso a bailadores de los municipios aledaños. Cada noche se ofrecerá una programación de cuatro agrupaciones de primer nivel.
Se tomarán todas las medidas para facilitar el acceso y retirada ordenados de los espectadores que decidan trasladarse a pie hasta la sede del evento y se crearán condiciones de parqueo para quienes lo hagan en vehículos.
La realización del festival en este formato permitirá asimismo generar un nuevo modelo de gestión que podría aplicarse a otros eventos culturales de país.