Las escuelas beneficiadas se seleccionaron a partir de un diagnóstico previo. (Foto: Cortesía de Midiala Rodríguez)

 

Dos planteles del norte espirituano se benefician con la implementación del proyecto Educación, protagonismo infantil, inclusión educativa y género para la reducción de los multirriesgos de desastres y resiliencia ante el cambio climático, desde las escuelas de las comunidades.

Yaguajay es uno de los cuatro municipios de Sancti Spíritus que se beneficia con la implementación del proyecto “Educación, protagonismo infantil, inclusión educativa y género para la reducción de los multirriesgos de desastres y resiliencia ante el cambio climático, desde las escuelas de las comunidades”, idea ejecutada por el Ministerio de Educación (Mined) y el acompañamiento del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

En declaraciones a Escambray Andy Aslien Quesada Morales, metodólogo de Actividad Científica y Superación en la Dirección General de Educación (DGE), de Yaguajay, explicó que la Escuela Primaria Julio Antonio Mella, de la comunidad costera de Vitoria, y la Secundaria Básica Felino Rodríguez, del Plan Turquino de Meneses, figuran dentro de los planteles que se favorecen con esta alternativa, la cual pretende fortalecer la resiliencia en asentamientos costeros o expuestos a eventos naturales severos.

Asimismo, puntualizó que dichas instalaciones educativas, seleccionadas a partir de un diagnóstico previo que identificó las comunidades con mayor vulnerabilidad ante multirriesgos de desastres y los efectos del cambio climático, acogerán diversas acciones que buscan integrar la educación sobre cambio climático, la reducción del riesgo de desastres y el desarrollo sostenible en la vida escolar.

Dentro de ellas, dijo, sobresalen capacitaciones a estudiantes, docentes y directivos; actividades para elevar la percepción de riesgo y los conocimientos sobre eventos naturales; fomento de la participación infantil en la mitigación y la gestión inclusiva de riesgos, y acciones ambientales enfocadas en aumentar la cobertura vegetal alrededor de los centros educativos y disminuir la contaminación. Quesada Morales agregó que este proyecto involucra a alumnos y docentes de las escuelas seleccionadas, así como a las familias y vecinos de las localidades en las que se encuentran enclavadas las escuelas, con miras a que lo aprendido en los planteles se transmita al entorno.

De igual forma, añadió, estos centros recibirán varios kits, dentro de ellos, de huerto escolar, fotovoltaico y de primeros auxilios, además de bibliografía y experiencias vividas de los implicados.  

El metodólogo de Actividad Científica y Superación en la DGE refirió, además, que desde las aulas se trabaja en pos de que los escolares desarrollen conocimientos y habilidades para enfrentar los efectos del cambio climático en su vida cotidiana; de ahí que el proyecto estimule la enseñanza de las principales medidas para enfrentar un fenómeno natural, profundizando en sus fases en los grados superiores; la inclusión social, sobre todo, de estudiantes con necesidades educativas especiales, en la gestión de riesgos y la vinculación del arte y la cultura con la naturaleza en aras de favorecer la expresión y el compromiso ambiental.

Con la implementación de este proyecto, continuidad de muchos otros relacionados con el tema, las escuelas se convierten en agentes activos de la resiliencia comunitaria.

“No solo protege la infraestructura escolar, sino que forma a las nuevas generaciones para que sean protagonistas en la adaptación al cambio climático, reduciendo, de esta forma, la vulnerabilidad de todo el municipio. Además, fortalece el vínculo escuela-familia-comunidad, creando una cultura de prevención que perdura”, concluyó el también máster en Ciencias.