
Una representación de la Orquesta Nacional de Jazz de México, bajo la dirección del maestro Manuel Huízar se encuentra en esta capital para participar del 41 Festival Internacional Jazz Plaza; ocasión en la que no solo mostrarán su arte en comunión con músicos cubanos e invitados especiales, sino, además, ofrecerán experiencias y saberes frente a alumnos de la Escuela Nacional de Arte (ENA).
Hoy lunes a las 9:00 p.m. tomarán parte en el concierto “Nueva era“ en la sala Avellaneda del Teatro Nacional, organizado por Orlando Valle "Maraca", junto a la Camerata Cortés, el gran flautista y pedagogo peruano César Peredo; Milko Martínez (flautas andinas) y Sebastián Peredo (drums); además de musicos del patio como el pianista Rodrigo García Ameneiro, el bajista David Faya, Mandy Ozuna en la percusión y el baterista Adner López.
En el caso de su actuación, Huízar dijo en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias que la nómina de 22 músicos será armada por 11 habituales venidos para la ocasión, e igual cantidad de estudiantes de la ENA; además de agradecer a Maraca por la invitación.
Dar a conocer el jazz mexicano —denominación a la que algunos todavía le tienen miedo— en un evento como el Jazz Plaza, es algo fundamental, añadió el también virtuoso flautista, y destacó que próximamente van a presentar un disco que es puro folclor nacional con arreglos para el género.
Lo que estamos trabajando es el desarrollo del lenguaje propio, con ritmos propios; algo que Cuba ha hecho desde hace mucho tiempo, ya que los cubanos son grandes exponentes de folclor con jazz en el mundo; y aunque México lo ha hecho, creo que no ha tenido un seguimiento como debería, destacó Huízar.
Hemos aprendido aquí, que una vez que empecemos tenemos que seguir para llevarlo a un nivel como lo han llevado grandes exponentes como el mismo Maraca, Chucho Valdés, y otros, dijo.
Señaló, asimismo, que mañana martes 27 a las 10:00 a.m. ofrecerán una clase magistral en la ENA; oportunidad muy enriquecedora porque van a ensamblar un tema que recurre al ritmo y lenguaje mexicano.
Tonatiuh Vázquez Vilchis, encargado de la dirección artística, expresó que las expectativas en Cuba son muy altas, y evocó que cuando Dámaso Pérez Prado llegó a México con su orquesta, e inundó el país con el mambo, han estado volviendo a esa esencia; por lo que les toca a ellos ahora venir a la isla y compartir con los muchachos de la ENA lo aprendido, fusionando tradición con jazz.

Amén de que la forma habitual de la orquesta big band es de cinco saxofones, cuatro trompetas, cuatro trombones, guitarra, piano, bajo y bateria, Vázquez Vilchis explicó que ellos introducen instrumentos tradicionales; así en vez de guitarra usan la jarana veracruzana, en lugar del bajo utilizan la leona; incluida la percusión prehispánica como la quijada de burro, la marimba, o la tuba y el acordeón.